Intención de oración por la evangelización: Los sacerdotes en su misión pastoral

Recemos para que los consagrados y las consagradas despierten su fervor misionero y estén presentes entre los pobres, los marginados y con los que no tienen voz.

Los consagrados con su oración, pobreza y paciencia son esenciales para la misión de la Iglesia.

Más que nunca, con los desafíos del mundo de hoy, necesitamos su entrega total al anuncio del Evangelio.

No nos dejemos robar el entusiasmo misionero y recemos para que los consagrados y las consagradas despierten su fervor misionero y estén presentes entre los pobres, los marginados y con los que no tienen voz.

Intención de oración universal: Los jóvenes de África

Recemos para que los jóvenes del continente africano tengan acceso a la educación y al trabajo en sus propios países.

[…] Las jóvenes generaciones necesitan, sobre todo, vuestro testimonio: los jóvenes nos miran. En África, el futuro está en las manos de los jóvenes, y hoy están llamados a defenderse de nuevas y desaprensivas formas de «colonización», como el éxito, la riqueza, el poder a toda costa, pero también el fundamentalismo y el uso distorsionado de la religión, e ideologías nuevas que destruyen la identidad de las personas y las familias. El camino más eficaz para superar la tentación de ceder a estos estilos de vida tan peligrosos es invertir en el campo de la educación. La misma también será útil para contrastar la difundida mentalidad de vejación y violencia, así como las divisiones sociales, étnicas o religiosas. Hay que preocuparse, sobre todo, por ofrecer una propuesta educativa que enseñe a los jóvenes a pensar críticamente y les indique un itinerario de maduración en los valores (cf. Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 64). En este itinerario educativo, un instrumento importante es la pastoral escolar: tanto en las escuelas católicas como en las públicas, es preciso conjugar la tarea educativa con el anuncio explícito del Evangelio (ibídem, nn. 132-134).

Intención de oración universal: La familia, un tesoro

Recemos que las grandes opciones económicas y políticas protejan la familia como el tesoro de la humanidad

En su misiva el Papa ha señalado “No es suficiente reiterar la importancia de la familia y hacer valer sus derechos: es necesario tener en cuenta cómo se pueden articular de manera efectiva el papel de la familia y de la sociedad, en particular, en lo que respecta a la relación entre el trabajo y la vida familiar”.

“La familia tiene una misión propia, al servicio de sus miembros, de su propio desarrollo, de la vida; tiene derechos y por lo tanto necesita apoyos y garantías para poderlos ejercer. Por otra parte, la familia también tiene deberes respecto a la sociedad, lo que significa que debe colaborar para servir a la comunidad. Este es un entorno privilegiado en el que practicar la solidaridad armónicamente y la subsidiariedad, es decir, una sinergia entre lo público y lo privado, entre las empresas y familias. Precisamente por el compromiso y la responsabilidad que requiere traer hijos al mundo y educarlos, las familias necesitan una ayuda adecuada por parte de los organismos públicos y las empresas, con miras a una mutua colaboración. La preocupante tendencia demográfica requiere, por parte de todos los interesados, una estrategia extraordinaria y valiente en favor de las familias. Desde aquí también puede iniciar una recuperación económica para el país. Y en esta perspectiva se debe reconsiderar y resolver la tragedia del desempleo, especialmente entre los jóvenes”.

Intención de oración por la evangelización: Los sacerdotes en su misión pastoral

Recemos juntos para que los sacerdotes que viven con fatiga y en la soledad el trabajo pastoral se sientan ayudados y confortados por la amistad con el Señor y con los hermanos.

Pablo, Juan Bautista y Maximiliano Kolbe —y con ellos muchísimos pastores de todos los tiempos— han vivido en su propia piel la soledad, el abandono y la persecución, pero también «la cercanía del Señor» sobre todo en los momentos de prueba. Es una invitación a reconocer siempre la presencia de Dios, aun en la experiencia del dolor y de la enfermedad, lo que el Papa sugirió durante la misa celebrada el martes 18 de octubre en la capilla de la Casa Santa Marta.

Para su meditación Francisco tomó inspiración del pasaje de la segunda carta de san Pablo a Timoteo (4, 10-17), propuesto por la liturgia. «Pablo está en Roma, prisionero en una casa, en una habitación, con una cierta libertad, pero esperando no se sabe qué» explicó. Y «en ese momento Pablo se siente solo»: es «la soledad del pastor cuando hay dificultades, pero también la soledad del pastor cuando se aproxima su final: desnudado, sólo y mendicante». En esta situación el apóstol escribe a Timoteo: «Toma a Marcos y tráele contigo, pues me es muy útil para el ministerio. Cuando vengas, tráeme el abrigo y los libros». Es decir, Pablo está «solo y mendicante: mendiga a Timoteo sus pequeñas cosas para que le puedan ser de utilidad a él».

Intención de oración universal: Las redes sociales

Para que las redes sociales favorezcan la solidaridad y el respeto del otro en sus diferencias.

Hoy vivimos en un mundo que se va haciendo cada vez más «pequeño»; por lo tanto, parece que debería ser más fácil estar cerca los unos de los otros. El desarrollo de los transportes y de las tecnologías de la comunicación nos acerca, conectándonos mejor, y la globalización nos hace interdependientes. Sin embargo, en la humanidad aún quedan divisiones, a veces muy marcadas. A nivel global vemos la escandalosa distancia entre el lujo de los más ricos y la miseria de los más pobres. A menudo basta caminar por una ciudad para ver el contraste entre la gente que vive en las aceras y la luz resplandeciente de las tiendas. Nos hemos acostumbrado tanto a ello que ya no nos llama la atención. El mundo sufre numerosas formas de exclusión, marginación y pobreza; así como de conflictos en los que se mezclan causas económicas, políticas, ideológicas y también, desgraciadamente, religiosas.

Intención de oración por la evangelización: La misión de los laicos

Para que los fieles laicos cumplan su misión específica poniendo su creatividad al servicio de los desafíos del mundo actual.

[…] Muchas veces hemos caído en la tentación de pensar que el laico comprometido es aquel que trabaja en las obras de la Iglesia y/o en las cosas de la parroquia o de la diócesis y poco hemos reflexionado como acompañar a un bautizado en su vida pública y cotidiana; cómo él, en su quehacer cotidiano, con las responsabilidades que tiene se compromete como cristiano en la vida pública. Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas “de los curas” y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe. Estas son las situaciones que el clericalismo no puede ver, ya que está muy preocupado por dominar espacios más que por generar procesos. Por eso, debemos reconocer que el laico por su propia realidad, por su propia identidad, por estar inmerso en el corazón de la vida social, pública y política, por estar en medio de nuevas formas culturales que se gestan continuamente tiene exigencias de nuevas formas de organización y de celebración de la fe.

Intención de oración universal: Por aquellos que tienen una responsabilidad en la economía

Para que los responsables del pensamiento y de la gestión de la economía tengan el coraje de refutar una economía de la exclusión y sepan abrir nuevos caminos.

Más allá del aspecto inmediato y práctico de ofrecer ayuda material a nuestros hermanos y hermanas, la comunidad internacional está llamada a encontrar respuestas políticas, sociales y económicas de larga duración a problemáticas que superan los confines nacionales y continentales e involucran a toda la familia humana.

La lucha contra la pobreza no es solamente un problema económico, sino, sobre todo, un problema moral, que hace un llamamiento a una solidaridad global y al desarrollo de un acercamiento más equitativo en relación a las necesidades y las aspiraciones de las personas y los pueblos de todo el mundo.

A la luz de esta tarea comprometedora, la iniciativa de vuestra Fundación es particularmente inmediata. Inspirándose en el rico patrimonio de la doctrina social de la Iglesia, esta Conferencia explora desde diversos puntos de vista las implicaciones prácticas y éticas de la actual economía mundial, mientras, al mismo tiempo, busca poner las bases para una cultura económica y de los negocios que sea más inclusiva y respetuosa de la dignidad humana.

Intención de oración por la evangelización: Formación en el discernimiento espiritual

Para que toda la Iglesia reconozca la urgencia de la formación en el discernimiento espiritual, en el plano personal y comunitario.

[…] El cristiano, explicó el Santo Padre, para vivir el momento sin dejarse engañar debe orientarse con la oración y el discernimiento. «Jesús reprendía a los que no sabían discernir el momento», añadió el Papa que luego hizo referencia a la parábola de la higuera (cf. Marcos 13, 28-29), donde Cristo reprende a quienes son capaces de intuir la llegada del verano al ver florecer la higuera y no saben, en cambio, reconocer los signos de este «momento, parte del tiempo de Dios».

Intención de oración universal: No a la corrupción

Para que aquellos que tienen un poder material, político o espiritual no se dejen dominar por la corrupción.

“El pan sucio de la corrupción”

Los administradores corruptos «devotos del dios soborno» cometen un «pecado grave contra la dignidad» y dan de comer «pan sucio» a sus propios hijos: a esta «astucia mundana» se debe responder con la «astucia cristiana» que es «un don del Espíritu Santo». Lo dijo el Papa Francisco en la homilía de la misa que celebró el viernes 8 de noviembre, por la mañana, en la capilla de la Casa de Santa Marta, en la que propuso una reflexión sobre la figura del administrador deshonesto descrita en el pasaje evangélico de san Lucas (16, 1-8).

Intención de oración por la evangelización: Minorías religiosas en Asia

Para que, en los países asiáticos, los cristianos, como también las otras minorías religiosas, puedan vivir su fe con toda libertad.

San José Vaz sigue siendo un modelo y un maestro por muchas razones, pero me gustaría centrarme en tres. En primer lugar, fue un sacerdote ejemplar. Hoy aquí, hay muchos sacerdotes y religiosos, hombres y mujeres que, al igual que José Vaz, están consagrados al servicio de Dios y del prójimo. Os animo a encontrar en san José Vaz una guía segura. Él nos enseña a salir a las periferias, para que Jesucristo sea conocido y amado en todas partes.