La espiritualidad del MEJ, como la del AO, también de raíces ignacianas, es una espiritualidad eucarística. Por esto, tiene las siguientes notas características:

1. Vivir en la amistad personal con Jesús, uniéndose a su Corazón, mediante:

La atención al momento humano y espiritual del joven.

La oración, que enseña a encontrar a Dios en todo.

La escucha de la Palabra.

2. El corazón del MEJ es vivir esa amistad alimentada y modelada por la Eucaristía

Para nosotros en el MEJ la Eucaristía es más que un rito al cual asistimos los domingos. Es alimento espiritual que nos transforma, es una invitación a hacer de ella nuestro modo de vida, “un modo de vida eucarístico”. Es una invitación a vivir al estilo de Jesús.

Para entender qué quiere decir esto, necesitamos entender el sentido que tenían para el mismo Jesús los gestos que realizó con sus discípulos la noche de la Última Cena.

3. El corazón del MEJ es compartir la vida y la misión de Jesús, en la Iglesia, al servicio de la justicia del Reino de Dios

Desafíos para la humanidad y la misión de la Iglesia.